La importancia de mantenerse hidratado

¿Creés que estás bien hidratado/a?

Para nosotros no es un secreto que uno de los síntomas de la diabetes es la deshidratación. Incluso cuando ya somos diagnosticados, podemos padecer de deshidratación constante.

Esta situación ocurre porque cuando tenemos los niveles de azúcar elevados durante un periodo largo de tiempo, nuestros riñones se dañan. Y estos tratarán de eliminar el exceso de glucosa por medio de la orina, por ende vamos a orinar más de la cuenta y perder una cantidad excesiva de agua en nuestro organismo.


Nuestro cuerpo está compuesto mayoritariamente por agua, la cual ayuda a realizar reacciones químicas importantes al cuerpo y promueve el transporte de nutrientes vitales a los órganos y tejidos.


Algunas síntomas de que no estamos bien hidratados son:

Labios secos

Sed

Orinar con menos frecuencia

Fatiga

Mareos

Dolores de cabeza

Piel seca


¿Qué nos puede provocar la deshidratación?

Eliminación de glucosa por medio de la orina.

Diarrea.

Vómito

Fiebre

No rehidratarse después del ejercicio.


¡Cuidado tampoco es bueno el exceso de agua!

Tomar agua en exceso tampoco es buena para el cuerpo, puede provocar una solución de sales llamada hiponatremia, que desencadena insomnio, sudoración extrema, dolor de cabeza y vómitos.


Para reponer la pérdida de electrolitos que se da durante la diarrea, vómito u orina excesiva es necesario tomar suero (no bebidas hidratantes deportivas porque contienen demasiada azúcar), este debe contener azúcar en porciones moderadas porque sino no ocurrirá el proceso de reposición adecuadamente. O bien se puede  tomar suero sin azúcar acompañado de algún carbohidrato.