Vivir bien con diabetes es posible

La psicóloga Andrea Reifer con diabetes tipo 1 nos cuenta como es vivir con diabetes

Controlar la diabetes puede ser todo un reto para cualquiera que viva con esta condición.  Pero vivir bien a pesar de la diabetes es posible.  En 16 años que tengo viviendo con Diabetes tipo 1 he podido aprender que tener una vida plena a pesar de esta condición, se puede lograr.  

No puedo decir que siempre ha sido fácil, porque hay momentos o temporadas de agote físico y mental, de tristeza, frustración y temor.  Sin embargo, a pesar de las múltiples decisiones que hay que tomar todos los días para mantenerse sano, sé que es posible tener la vida que elijamos tener, aún con una condición crónica.  

Vivir con diabetes implica aprender a balancear un sin número de factores que afectan directamente la calidad de vida, estado de ánimo y la salud en general.  Es un reto grande, pero posible.  Es decisión de cada uno de nosotros cómo enfrenta este reto.  A pesar de que cada persona es distinta, quiero compartir algunos de los ingredientes que me han ayudado personalmente a manejar mi diabetes sin que esto acapare mi vida entera. 

  1. Conocer los hechos: Tener la información correcta y mantenerse informado es la herramienta principal para tener el poder sobre la enfermedad.  Cada persona que vive con diabetes debe ser el principal protagonista en su propio tratamiento, para esto hay que aprender sobre la enfermedad en general y cómo afecta individualmente a cada uno de nosotros.  


  1. Paciencia: Una de las características de la diabetes es que tiene un comportamiento impredecible.  No todos los días son iguales y eso puede hacer que el manejo sea difícil y cansado.  Por eso, la paciencia es una virtud indispensable. Todos los días tenemos la posibilidad de cuidarnos mejor y tomar decisiones sanas aún cuando ayer no lo hice.  


  1. Autocompasión: De la mano de la paciencia está la compasión en nosotros mismos. Más allá de juzgar glicemias como “buenas” o “malas” (lo que debo confesar ocasionalmente hago), es importante aprender de decisiones pasadas para hacerlo diferente en una próxima vez.  No todos los días tenemos que estar bien, tenemos derecho a tener momentos de frustración y enojo, a estar cansados y a necesitar ayuda de otros.  Lo importante es reconocer cuando necesitamos ayuda y buscarla sin juzgar nuestras acciones. 


  1. Constancia:  La diabetes es una enfermedad crónica que no nos va a dejar.  Esto hace que monitorear nuestra salud sea un trabajo de 24 horas, 7 días a la semana. Pero entonces, ¿cómo mantener la motivación para tomar decisiones saludables una y otra vez, todos los días, en todo momento? La clave para mí es actuar desde la aceptación y no desde la prohibición de lo que no se puede hacer.  Ser constante es clave pero, es importante ser constante desde la convicción y no desde la restricción.  Yo elijo cuidarme, nadie me obliga. 


  1. Buscar ayuda:  En el mundo viven aproximadamente 415 millones con diabetes y se calcula que para el 2040 habrá 642 millones, así que no está solo.  Las personas necesitamos a otros para sobrevivir, aprenda a pedir ayuda, ya que es un ingrediente importante en mantener el cuerpo y la mente sana.  Un equipo de profesionales en quién confiar y que a la vez escuchen lo que cada uno de nosotros necesita como paciente hace una gran diferencia.  


  1. Agradecimiento:  Suena a sentido común, pero ¡no lo es!  Agradecer la vida, lo que tenemos y lo que somos es una decisión que tomamos todos los días.  Si bien estoy segura de que nadie elegiría vivir con una enfermedad crónica, es importante practicar ser agradecidos con nuestro cuerpo, tratarlo con respeto y aprender a quererlo como es.  

Ante cada dificultad que se presenta en la vida tenemos la opción de decidir cómo respondemos.  La diabetes nos da la oportunidad de decidir cómo vivir todos los días porque para hacer cambios siempre hay tiempo. 


Artículo escrito por:

Msc. Andrea Reifer Nagel, psicóloga de la Red Médica MediSmart.